Todos los profesores son profesores de lengua
Aprender una lengua no es solo saber utilizar las palabras. Incide en la cultura, la identidad y la forma de ver la vida. Laura Bridgestock nos descubre cómo afronta la comunidad del IB los retos de un panorama lingüístico en constante evolución
Empieza un nuevo día en el American-British Academy (ABA) de Mascate (Omán). Los alumnos se preparan para entrar en clase y los pasillos se llenan de animadas charlas. La escena se repite de forma casi idéntica en todos los rincones del planeta, aunque con una importante diferencia: la cantidad de lenguas que se habla aquí dejaría a cualquier visitante, si nos permiten la licencia, sin palabras.
En inglés y francés, pero también en árabe y chino, los alumnos hacen planes y comentan las últimas novedades de las asignaturas en prácticamente todos los idiomas conocidos sobre la faz de la tierra.
Las lenguas han sido siempre uno de los pilares del IB. Es imposible fomentar una educación internacional y luego negar a los alumnos la oportunidad de practicar la diversidad. La lengua es un bien que no podemos ignorar: diferentes estudios han demostrado que es fundamental para el desarrollo académico una buena base en la primera lengua y que el aprendizaje de otras lenguas ayuda a perfeccionar el conocimiento de la lengua materna, además de abrir la visión del mundo del estudiante.
Esta filosofía está ya muy arraigada entre los profesores, algo esencial, dado que el IB sigue creciendo y acercando sus programas a alumnos de entornos cada día más diversos, lo que situará las lenguas en un plano aún más destacado. Sin embargo, su importancia es muy superior a lo que muchos imaginan. En regiones azotadas por guerras, genocidios o desastres naturales, a menudo la lengua vernácula es uno de los pocos vestigios de una cultura en extinción. Si los sistemas educativos no fomentan el aprendizaje de las lenguas propias, lo más probable es que retroceda su uso y que acaben como reliquias.
Tove Skutnabb-Kangas y Robert Phillipson (véase la página 13) utilizan el término “genocidio lingüístico” para describir lo que sucede cuando se da la espalda a estas necesidades y abogan por instituir el derecho a la lengua y la cultura propias como un derecho humano inviolable. El sistema de lenguas de petición especial del IB y su compromiso con la protección del derecho a la lengua materna tratan de avanzar en esta dirección.
Un lugar de todos
En el colegio ABA de Omán, los 940 alumnos representan más de 60 nacionalidades y hablan más de 50 lenguas. Antes, esta situación hacía del ABA “un lugar en el que todo el mundo era de otro sitio”, nos comenta Nancy Stauft, profesora de Inglés como Segunda Lengua (ESL) del Programa de la Escuela Primaria (PEP), pero ahora es una comunidad internacional de verdad.
El cambio empezó el 21 de febrero 2004, momento en el que el colegio decidió celebrar el Día Internacional de la Lengua Materna. Desde entonces ha evolucionado hasta convertirse en una semana llena de actividades, como el pase de películas en distintos idiomas, boletines de noticias multilingües retransmitidos desde la radio del colegio, clases impartidas en las lenguas maternas, algunas incluso vetadas al inglés, con lo que los estudiantes deben hacer de intérpretes para sus compañeros.
La prohibición del inglés puede parecer un paso atrás, pero Nancy está convencida de que fomentar el uso de la lengua materna entre los alumnos sirve para que se interesen por su lengua y su tradición cultural:
“En general, los profesores quedamos maravillados ante la cantidad de lenguas diferentes que hablan nuestros alumnos. Por ello, siempre nos sorprende descubrir que a algunos les da vergüenza utilizarla. El problema es que subestiman su cultura”.
La Semana de la Lengua Materna ha logrado dar la vuelta a esta situación y ha repercutido también en el día a día. Al colocar la lengua en el punto de mira, los profesores han adquirido conciencia de los diferentes estilos de aprendizaje y contextos personales y han impulsado el uso de la lengua materna de sus alumnos, además del inglés. En las clases del PEP, al elaborar un libro de cuentos se deja la segunda página en blanco para que los alumnos puedan traducir el inglés con la ayuda de sus familias. En clase de química, los alumnos del Programa de los Años Intermedios (PAI) y del Programa del Diploma crean tablas periódicas multilingües y, en matemáticas, traducen las funciones.
En las paredes hay carteles en todos los idiomas con trabalenguas, frases hechas, salutaciones e incluso onomatopeyas, porque, como apunta Nancy, las vacas no dicen “mu” en todos los idiomas.
“Ha transformado cómo trabajamos con los alumnos y cómo los alumnos y sus familias ven el colegio”, asegura. “Por ejemplo, tenemos alumnos y padres que están orgullosos de ser de Nigeria y de hablar un dialecto concreto. Ahora se sienten valorados, parte de una comunidad”.
El poder de las palabras
La mitad de los alumnos del United World College-USA (UWC-USA) de Montezuma (Nuevo México) no tiene como lengua materna el inglés, la lengua vehicular. Hasta hace poco, el cometido de mejorar las competencias lingüísticas de estos alumnos recaía exclusivamente en los profesores de ESL. Muchos estudiantes se sentían marginados de un sistema que favorecía a los hablantes nativos de inglés. “Es una cuestión con un fuerte componente político”, afirma Hannah Tyson, profesora de Inglés A1. “La lengua es poder, y los alumnos que tienen inglés como segunda lengua siempre han sentido que los nativos de inglés tenían más poder”. Ahora, los profesores participan en seminarios donde analizan cómo integrar el perfeccionamiento de la lengua en todas las clases.
UWC-USA está un paso por delante de una iniciativa que pronto podría ampliarse a todo el mundo del IB. Carol Inugai-Dixon, responsable de lengua y aprendizaje, está al frente de la preparación de un curso que estará abierto a todos los profesores del IB y que ofrecerá pautas a los colegios que coordinan la enseñanza de idiomas en el currículo, priorizando el apoyo a los alumnos que estudian en una lengua que no es la materna. La iniciativa refleja la voluntad del IB de abrirse a nuevos horizontes, de “facilitar a más alumnos la posibilidad de acceder a la educación del IB, sean cuales sean sus circunstancias personales”. Y ello implica un crecimiento no solo en términos de colegios y estudiantes, sino también de diversidad social y geográfica.
El IB incrementa progresivamente los recursos para alumnos y profesores en idiomas distintos del inglés, el francés y el español. En 2007, el Consejo de Fundación del IB amplió el número de lenguas en el que se facilitan los servicios, y los alumnos del IB pueden presentarse a los exámenes de Lengua A1 en más de 80 lenguas distintas, muchas de las cuales no están admitidas en ningún otro sistema.
Con el inglés no basta
Pese a la experiencia del IB en Ecuador (véase el recuadro), el inglés es la segunda lengua más estudiada en todo el mundo. Sin embargo, tal como apunta el lingüista británico David Graddol, el hecho de que el inglés se haya convertido en una “competencia casi universal” acentúa la importancia de hablar otras lenguas. Antes el inglés era una ventaja en el mercado laboral, ahora es ya un “requisito mínimo” y, para diferenciarse, hay que dominar otros idiomas.
Sin embargo, estas no son las únicas razones para fomentar la lengua materna y las segundas lenguas. Según Mike Bostwick, del Katoh Gakuen Gyoshu High School de Numazu (Japón), si le decimos a un niño que deje su lengua vernácula en la puerta, el mensaje que le transmitimos es muy claro: una parte de ti no tiene ningún valor.
Estos alumnos se distancian también de su cultura, de su tradición y, a veces, incluso de su familia. Y, del mismo modo, los que no tienen la posibilidad de conocer otras lenguas pierden una vía de incalculable valor para acceder a otras culturas. Además, tal como ha puesto de manifiesto el Katoh Gakuen Gyoshu, incorporar una segunda lengua y una segunda cultura no equivale a perder la otra: las dos pueden reforzarse.
Mike es el responsable del programa bilingüe del colegio, en el que los alumnos (en su mayoría japoneses) reciben prácticamente todas las clases en inglés y gran parte obtiene el diploma bilingüe del IB. Cuando comenzó el programa en 2001, los padres expresaron sus recelos ante la inmersión, ya que les preocupaba que los alumnos pudieran desvincularse de su lengua y de su cultura. Un estudio realizado durante el mismo año demostró justo lo contrario. En comparación con alumnos de tres colegios japoneses no bilingües, los bilingües tenían una actitud más positiva hacia la lengua inglesa y un mayor conocimiento e identificación con Japón.
El colegio imparte todo el programa de estudios de lengua japonesa estatal y, además, una asignatura complementaria de cultura japonesa. En su opinión, “sumergirnos en otra cultura no solo sirve para ampliar los horizontes, sino también para marcar las distinciones, incluso aquellas que no sabíamos que existieran”.
Una inyección de vida
Esta filosofía ha sido especialmente revolucionaria en el Murray Bridge High School de Murray Bridge (Australia). El colegio colabora con la comunidad aborigen ngarrindjeri autóctona para enseñar su lengua y su cultura en las clases del PAI, lo que incluye desde clases de gramática, vocabulario y construcción de frases hasta unidades en ngarrindjeri de artes, ciencias e inglés. Los colegios de primaria de la zona participan en iniciativas similares para recuperar una lengua que estaba en claro retroceso.
No todos los colegios ofrecen programas bilingües, pero plantear la lengua como herramienta de indagación, en lugar de como un fin en sí misma, es uno de los pilares del enfoque del IB. El nuevo documento de secuenciación de contenidos de Lengua del PEP, que verá la luz en febrero de 2009, está dirigido a todos los profesores del PEP. “La lengua está presente en todo el aprendizaje”, asegura Sandy Paton, responsable del currículo del PEP. “Ofrece una plataforma para la indagación y las competencias lingüísticas se desarrollan mejor en indagaciones tanto estructuradas como informales”.
Cuando el University Laboratory School de Baton Rouge (Luisiana, EE. UU.) introdujo el PEP en 2005, Christelle Thompson, la coordinadora del programa pasó de “impartir el currículo de francés de forma aislada a un enfoque que tiene en cuenta las unidades de indagación”.
Cuando su clase de segundo grado estudia los animales, aprenden a describirlos y a hablar de ellos en francés. Y cuando la clase de cuarto grado empieza una unidad sobre cómo medir y analizar el cambio, en francés estudian la forma de expresar los cambios de tiempo. Según Christelle, la interacción es fundamental, ya que los temas adquieren una nueva importancia y se estudian desde una perspectiva global. Las lenguas deben ser divertidas, algo con lo que profesor y alumno puedan identificarse.
Aumentar el acceso
Abrir los programas del IB al mayor número de alumnos posible no siempre pasa por potenciar el uso de las lenguas minoritarias. En Ecuador, una iniciativa del gobierno para que un colegio estatal de cada una de las 22 provincias del país obtuviera la autorización del IB ha motivado el desarrollo de una asignatura de inglés para principiantes.
Hasta entonces, los cursos de lengua del IB se ofrecían en once idiomas, pero no se había detectado demanda de inglés a este nivel. Sin embargo, en Ecuador la enseñanza de segundas lenguas en el sector público es más bien limitada, por lo que faltaban profesores para impartir Inglés B.
Para cumplir con los requisitos del Grupo 2 de Lengua, Simon Roberts, responsable del área disciplinaria de lenguas de los Grupos 1 y 2, fue a Quito para impartir talleres de formación.
"Se tiene la impresi�n de que el ingl�s se ense�a en todas partes y que ya no se necesita a este nivel", comenta. "Pero no es as�".
Protección Estas son las lenguas que el IB ayuda a proteger con el sistema de lenguas de petición especial.
Lengua : Dhivehi
Se habla en: Las Islas Maldivas
Hablantes (aprox.): 300.000
�Sab�a que.?
El divehi era la lengua habitual en los colegios de las Maldivas, pero con la implantación de la educación superior, ha perdido terreno en los programas de estudios respecto al inglés.
Frases útiles
Gracias
Shukuriyaa
�Cu�nto cuesta esto?
Agu kihaavareh?
Lengua : Faroese
Se habla en: Faroe Islands
Hablantes (aprox.): 70,000
�Sab�a que.?
Desde los años treinta, el feroés es la lengua oficial de los colegios y las iglesias de las islas, que hasta entonces utilizaban el danés.
Frases útiles
�C�mo se llama?
Hvussu eitur tú?
No entiendo
Eg skilji ikki
Lengua : Fijian
Se habla en: Fiji and New Zealand
Hablantes (aprox.): 350,000
�Sab�a que.?
La versión escrita del fiyiano data tan solo de 1835. Hasta entonces, era una lengua únicamente oral.
Frases útiles
Buenos días
Vinaka vaka levu
Soy de Australia
Au sa lako mai Australia
Lengua : Q’eqchi’
Se habla en: Northern Guatemala, Belize, southern Mexico and the southern USA
Hablantes (aprox.): 1,000,000
�Sab�a que.?
El q’eqchi’, a veces considerado dialecto del maya, es una lengua por derecho propio, una de las 21 que se hablan en Guatemala. En algunas zonas de Belize, es la lengua materna de sus hablantes.
Frases útiles
Gracias
B’antiox awe
�Como va todo?
Ma sa la ch’ool?
